• ActuemOS

5 temas claves de la semana: Unión Europea y los nuevos mecanismos de cooperación con América Latina


Temas claves de la semana:

  1. UE busca flexibilizar cooperación para llegar a países latinoamericanos de renta alta.

  2. Los ocho obstáculos al desarrollo sostenible de América Latina.

  3. Desarrollo de ecosistemas nacionales para la Cooperación Sur-Sur y Triangular (solo en inglés).

  4. Empresas deben ser aliadas en protección de los derechos humanos.

  5. ¿Supermercados del Reino Unido implicados en la deforestación de la Amazonia?


Hazte cómplice de La Red, el primer espacio para innovar, desde un enfoque de género y la diversidad, la cooperación internacional de América Latina y el Caribe.

1. UE busca flexibilizar cooperación para llegar a países latinoamericanos de renta alta.



MONTEVIDEO (Sputnik) — La Unión Europea (UE) está buscando nuevos y más flexibles mecanismos de cooperación con América Latina, que posibiliten incluir a países de renta alta, dijo a Sputnik el representante de la Dirección de Cooperación y Desarrollo de la Comisión Europea, Pelayo Roces.


Roces puso como ejemplo de limitación para implementar programas el hecho de que Uruguay esté considerado en los criterios de cooperación internacional, basados exclusivamente en el Producto Interno Bruto per cápita, un país "graduado", es decir no susceptible de recibir esa ayuda del extranjero. Esto se debe, agregó, a que los instrumentos de la UE "están basados en la definición de cooperación internacional", comentó.


ActuemOS te recomienda las becas para el curso gratuito de Cooperación Internacional y Elaboración de Proyectos.

Los países "graduados" son los que han sido considerados por el Banco Mundial como países de renta alta.


Roces puso otro ejemplo de cómo la falta de flexibilización en las reglas de cooperación dificultan que programas de la UE se implementen o sean más eficientes.


La UE tiene el programa del pacto para luchar contra el crimen organizado en América Latina para lo cual se articulan los sistemas jurídicos de diferentes países y las bases de datos de las policías, contó.


"¿Qué sentido tiene luchar contra el crimen organizado a nivel regional diciendo que no podemos trabajar con Chile y Uruguay porque están graduados de la cooperación al desarrollo?", cuestionó.


El experto comentó que "los criminales no saben si esos países están o no "graduados", necesitamos trabajar con toda la región para que sea una cooperación eficiente".


La falta de flexibilización en la cooperación también limita a la UE para trabajar con un país graduado en la cooperación triangular entre el bloque europeo, un país beneficiario y otro que colabora en la implementación de la asistencia.


La UE es el inversionista número uno de América Latina y el Caribe, dijo en su alocución en el foro el embajador de ese bloque en Uruguay, Karl Otto König.


Nota de Sputnik, lo puedes leer acá.



2. Los ocho obstáculos al desarrollo sostenible de América Latina.


Los países de América Latina y el Caribe están ante el desafío de implementar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en la búsqueda de un nuevo modelo de desarrollo basado en la igualdad, la inclusión social y laboral, la erradicación de la pobreza, la sostenibilidad ambiental y el crecimiento económico.


Hacer frente a este desafío implica impulsar las tres dimensiones del desarrollo sostenible: la social, la ambiental y la económica.


La Comisión Económica para América Latina y el Caribe señala que lo social no se juega en lo social exclusivamente, sino también en la economía, la política y el medioambiente.


Durante la Tercera Reunión de la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social de América Latina y el Caribe, que concluye este jueves en la Ciudad de México, el organismo de la ONU presentó un estudio, de 70 páginas, en el que identifica ocho obstáculos que impiden el desarrollo social en la región:


1. La persistencia de la pobreza


En 2017, el número de personas en situación de pobreza en América Latina llegó a los 184 millones, equivalente al 30,2% de la población, de los cuales 62 millones, un 10,2%, vivían en la pobreza extrema.


Además, en 2016, el 41,7% de las personas ocupadas en América Latina recibían ingresos laborales inferiores a los salarios mínimos nacionales. Este porcentaje era especialmente elevado entre las mujeres jóvenes, un 60,3%.


Aunque, entre 2002 y 2014, la pobreza bajó del 44,5% al 27,8% y la pobreza extrema, del 11,2% al 7,8%; entre 2015 y 2016 se registraron aumentos sucesivos de ambos indicadores, lo que representó un retroceso significativo. Las cifras de 2017 revelaron un incremento adicional de la pobreza extrema y un estancamiento de la tasa de pobreza registrada en 2016.


A pesar de las diferencias que se observan de país en país, la pobreza presenta rasgos comunes en toda la región:


  • mayor incidencia entre las mujeres

  • mayor incidencia entre los menores

  • mayor incidencia entre las comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinos y las personas con discapacidad

2. Las desigualdades estructurales y la cultura del privilegio


“Los altos niveles de desigualdad existentes en la región conspiran contra el desarrollo y son una poderosa barrera para la erradicación de la pobreza, la ampliación de la ciudadanía, el ejercicio de los derechos y la gobernabilidad democrática”, asegura la CEPAL.


Y añade que “la desigualdad es una característica histórica y estructural de las sociedades latinoamericanas y caribeñas que se ha mantenido y reproducido incluso en períodos de crecimiento y prosperidad económica”.


Entre 2002 y 2017, la desigualdad en la distribución del ingreso, expresada mediante el índice de Gini del Banco Mundial -que mide la desigualdad de ingresos de los ciudadanos en un país-, se redujo de 0,534 a 0,466, lo que es un resultado significativo.

Los altos niveles de desigualdad existentes en la región conspiran contra el desarrollo.

Sin embargo, el ritmo de la disminución entre 2014 y 2017 se ha ralentizado y, a pesar de los avances, América Latina y el Caribe continúa siendo la región más desigual del mundo.


Más allá del apartado económico, las desigualdades abarcan la desigualdad en el ejercicio de los derechos, las capacidades y los niveles de autonomía. También incluye la desigualdad de género, la étnica y raciales, y la territorial, entre otras.


Esas desigualdades se ven acentuadas y bloqueadas por la llamada cultural del privilegio que naturaliza las jerarquías sociales y las profundas asimetrías de acceso a los frutos del progreso, la deliberación política y los activos productivos.


3. Las brechas en educación, salud y de acceso a servicios básicos


La CEPAL observa que, en las últimas décadas, América Latina ha experimentado importantes avances en ámbitos como la salud y la educación, así como en el acceso a la vivienda, los servicios básicos tales como el agua potable, la electricidad y el saneamiento, e internet.


Sin embargo, persisten las brechas. A nivel regional, 6 de cada 10 jóvenes de entre 20 y 24 años concluyeron la educación secundaria, lo que muestra una mejora desde comienzos de la década de 2000, pero que aún debe ampliarse para universalizar la conclusión de este nivel educativo. En ese sentido, es necesario fortalecer las estrategias para prevenir la temprana deserción del sistema escolar.


Además, la educación superior sigue reservada para una proporción reducida de la población: en promedio, en 2016, mientras que más de un 40% de los jóvenes de entre 25 y 29 años del quintil de mayores ingresos concluyeron al menos cuatro años de educación terciaria, solo el 3,6% de quienes pertenecen al quintil de menores ingresos alcanzaron ese nivel.


Lo mismo ocurre con la salud, donde los indicadores generales han mejorado, pero donde la región aún enfrenta grandes desafíos, especialmente con respecto a ciertas poblaciones.


Como ejemplo, la CEPAL señala que, en algunos países, la mortalidad infantil entre los afrodescendientes llegaba a ser hasta 1,6 veces mayor que la registrada en el caso de los no afrodescendientes, mientras que la tasa de mortalidad entre los niños indígenas casi duplica las de los no indígenas.


4. La falta de trabajo y la incertidumbre del mercado laboral


“El trabajo es la llave maestra para la igualdad, el desarrollo personal y el crecimiento económico”, asegura el documento.


Sin embargo, la estructura y las dinámicas de los mercados de trabajo en la región siguen caracterizándose por su incapacidad para generar empleos productivos y un trabajo decente, rasgo que nuevamente hunde sus raíces en las profundas desigualdades de género, raza y edad.

El trabajo infantil “representa una de las antítesis más claras de la noción de trabajo decente. 

En América Latina, los ingresos de los ocupados en sectores de baja productividad no alcanzan a la mitad de los que perciben los ocupados en los sectores de productividad media y alta. Además, la tasa de pobreza entre las personas ocupadas en empleos de baja productividad (30,4%) triplica la de los ocupados en empleos de alta productividad.


El desempleo juvenil es motivo de especial preocupación, mientras el trabajo infantil “representa una de las antítesis más claras de la noción de trabajo decente y un fuerte obstáculo para el desarrollo social inclusivo”.


Al reto de proporcionar mejores empleos, se añade ahora la incertidumbre que crea el impacto de los cambios tecnológicos. No obstante, puede ser un momento de oportunidad a condición de que se combine con políticas dirigidas a la promoción del trabajo decente.


5. Acceso parcial y desigual a la protección social


A pesar de que la protección social es un derecho y es clave para eliminar la pobreza, que evita la marginación; y a pesar de los grandes avances registrados, la capacidad efectiva de los Estados de América Latina para proveer garantías universales de protección social a lo largo del ciclo de vida sigue siendo limitada.

La CEPAL destaca que la protección social representa una de las funciones más relevantes del gasto público, a la que en 2016 se destinó un monto equivalente en promedio al 4,1% del PIB, según datos de un conjunto de 17 países de América Latina y el Caribe.


También se ha hecho un gran esfuerzo en la afiliación o cotización a sistemas de salud de los ocupados de más de 15 años, ya que entre 2002 y 2016, aumentó del 36,8% al 57,3% en 14 países.


No obstante, los avances, persisten las brechas de cobertura, sobre todo entre los trabajadores pertenecientes a los estratos de ingreso más bajos, aquellos que viven en zonas rurales y las mujeres.


Por ejemplo, en 2016, mientras que el 65,1% de los ocupados de 15 años y más del quintil de mayores ingresos estaban afiliados o cotizaban a un sistema de pensiones, solo el 19,4% de los ocupados del primer quintil de ingresos estaba en esa situación, proporción que se reducía al 16,3% en el caso de las mujeres de este grupo.


6. La institucionalización de política social aún en construcción


Desde el punto de vista de la Agenda 2030, la institucionalidad es el marco en el que deberían expresarse los compromisos para su cumplimiento, a través de la implementación de políticas a largo plazo y con amplia legitimidad social.

Esto, sin embargo, está lejos de ser una realidad, y más bien constituye un proceso en curso en la mayoría de los países de la región.


“En muchos casos, las políticas y programas sociales en general, y la protección social en particular, descansan sobre bases institucionales frágiles y están sujetas a cambios abruptos de orientación, a una limitada capacidad de coordinación entre los actores gubernamentales relevantes y a poca claridad en sus objetivos y alcance”, explica la CEPAL.


7. Una inversión social insuficiente


Financiar las políticas sociales es un factor clave para el logro del desarrollo social inclusivo, así como transformar la idea de gasto corriente en la de inversión social.

Un elemento clave para destinar recursos a políticas sociales es la carga tributaria. En 2017, los ingresos tributarios totales en América Latina y el Caribe ascendieron al 22,8% del PIB, en comparación con un promedio del 34,2% del PIB en el caso de los países de la OCDE.


Además de aumentar la tributación, parte del problema del financiamiento de las políticas sociales podría resolverse mejorando la efectividad de la recaudación.

Este es un gran desafío para la región, considerando que el nivel de evasión fiscal en América Latina ascendió a un total del 6,3% del PIB, el equivalente a un total de 335.000 millones de dólares en 2017.


“Si los países pudieran reducir una parte de este incumplimiento, esos ingresos adicionales podrían dar un ímpetu importante para lograr las metas sociales y económicas incorporadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, resalta la CEPAL.


8. Obstáculos emergentes


A los obstáculos anteriores, la CEPAL añade cinco trabas emergentes para el de desarrollo social:

  1. La violencia: América Latina y el Caribe es la región más violenta del mundo, algo inesperado dado su nivel de desarrollo económico, político y social. Por ejemplo, la tasa de homicidios de la región es cinco veces mayor que el promedio mundial. La violencia no solo se refiere a homicidios, sino también a otras expresiones de violencia, como asaltos e incidentes de violencia sexual.

  2. Los desastres naturales y el cambio climático: La mayor frecuencia con que ocurren desastres naturales y fenómenos extremos relacionados con el calentamiento global hace que sea indispensable diseñar estrategias para reducir la exposición de la población.

  3. La transición demográfica: Si bien existen grandes diferencias entre los países de la región respecto del descenso de la fecundidad, las tasas de fecundidad pasaron de un promedio de 5,5 hijos por mujer entre 1965 y 1970 a 2,05 hijos entre 2015 y 2020. Al proyectar estas tendencias, se espera que en el futuro las tasas de dependencia aumenten debido al incremento en la proporción de personas mayores.

  4. Las migraciones: Las nuevas presiones en el entorno mundial, comenzando por la actual política migratoria estadounidense, han imprimido mayor urgencia a esta temática. A su vez, la región no está exenta de flujos migratorios forzados por desastres naturales y climáticos poco predecibles, así como por crisis económicas e inestabilidad política.

  5. Los cambios tecnológicos: Las transformaciones tecnológicas están teniendo notables efectos en la educación y la formación. De no universalizar el acceso para aprovechar las nuevas herramientas, continuará reforzándose la desigualdad.

Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señaló que “América Latina y el Caribe tiene que demostrarle al mundo que tiene un compromiso profundo con el desarrollo social, con el combate a la desigualdad, a la pobreza y a la pobreza extrema, a pesar de los problemas, obstáculos y dilemas económicos, políticos y sociales por los que atravesamos”.


Bárcena enfatizó que “no podemos bajar la guardia porque la economía nos está imponiendo restricciones muy severas. Los programas sociales deben seguir siendo prioridad para los países de nuestra región”.


Nota de ONU, lo puedes leer acá.



3. Desarrollo de ecosistemas nacionales para la Cooperación Sur-Sur y Triangular (solo en inglés).


UNOSSC co-organized a meeting with the Islamic Development Bank and South Center on the sidelines of the 74th UN General Assembly 26 September.


Beginning the meeting a Statement of Intent was concluded between UNOSSC, the Islamic Development Bank (IsDB) and the South Centre (SC), where the parties agreed to work on a number of areas that address the recommendations outlined in the BAPA +40 outcome document, with an aim to:


  • Expand collaboration for strengthening national ecosystems for SSTrC;

  • Develop a voluntary results assessment and evaluation framework for SSTrC interventions;

  • Develop a certified training program on SSTrC for governments and development professionals;

  • Formulate a strategic foresight study on SSTrC as well as similar knowledge products to contribute to the body of knowledge of SSTrC; and to

  • Increase cooperation to facilitate transfer of technology through SSTrC.

Following the signed Statement of Intent, an IsDB’s the South Centre paper entitled “Developing National Ecosystems for South-South and Triangular Cooperation for Achieving agenda 2030 for Sustainable Development” was launched.


The preliminary outcomes of the paper were presented at BAPA+40 and received a wide endorsement. In the BAPA+40 Outcome Document, the need to strengthen institutional arrangements for SSTrC — i.e. national ecosystems — was specifically mentioned as a key recommendation.


The paper is based on the premise that strong institutional arrangements are vital for countries to be effectively and efficiently engaged in South-South and triangular cooperation. These institutional arrangements are named “national ecosystems”.


Even though the national ecosystem for South-South and triangular cooperation varies from country to country based on the economic, political and cultural circumstances, certain elements remain similar. In the new paper, these similar elements are considered as key pillars of strong national ecosystem. They include political will, national strategy for South-South and triangular cooperation, connected actors, financing mechanism, information bases, and performance management framework.


The paper offers an overview of the currently existing national institutional arrangements set up by developing countries for South-South and triangular cooperation and highlights the importance of strong national ecosystems for successful engagement in and contribution to South-South cooperation. 


The paper takes into consideration the experiences of the countries of the South, as well as the experiences of IsDB and the South Centre in their capacities as multilateral development institutions and think tanks addressing development concerns of their respective Member Countries. It identifies the good practices and lessons learned from the experiences of developing countries that could be used for strengthening national ecosystems for SSTrC. 


Following the launching of the paper, participants addressed the following topics during an interactive dialogue:


  • The role of SSTrC as a key mechanism to achieve the national development goals of the countries of the Global South and how IsDB has been playing a role since its inception in this regard; 

  • The Bank’s concept of national ecosystems for SSTrC and how it formulates a structured approach to understanding and defining institutional arrangements for effective engagement in SSTrC; and  

  • The need to continuously develop the capacity of the national ecosystems for SSTrC in the countries of the Global South, including the member countries of IsDB, in order to fully benefit from the potential of SSTrC in economic development.

In his introductory remarks, H.E. Dr. Bandar Hajjar, President of the Islamic Development Bank (IsDB) said that the Islamic Development Bank, which was established as a South-South multilateral development finance institution more than forty years ago, has supported South-South and triangular cooperation among its Member Countries through various mechanisms. He said that they started with technical assistance programs and, over the past few years, have developed a new modality called Reverse Linkage.Under this modality, Member Countries and Muslim communities in non-Member Countries exchange skills, expertise, and resources to develop their capacities and devise solutions to their problems. To date, the Reverse Linkage portfolio comprises numerous projects in excess of US$ 123 million.


When it comes to the concept of national ecosystems and how they can further strengthen countries’ capacity to engage in and contribute to South-South and triangular cooperation regionally as well as globally he said that this concept is fully in line with his agenda for the Bank, which aims at strengthening their Member Countries’ capacities to be part of global value chains, while engaging the private sector in their development journey.


H.E. Dr. Carlos Correa, Executive Director of the South Centre, said that SSC, as it was reflected in the BAPA+40 Conference, has increased in scope, activities, actors, and importance as a tool to achieve the 2030 Agenda. He said that it is crucial to strengthen the capacity of all developing countries. He added that South Center was very pleased to cooperate in providing empirical evidence in the framework developed by IsDB. He said that the document launched was based on surveys and visits to several countries and that it provides real evidence about how some countries are active. This document is encouraging and shows which countries have developed institutional capacities, and which have not.


Mr. Jorge Chediek, Director of the UN Office for South-South Cooperation and Envoy of the Secretary-General on South-South Cooperation welcomed participants and noted that the South Center has laways been one of the standard barers of the production of knowledge from the South – generating different opinions and possibilities to influence the policymakers.


Mr. Chediek noted that BAPA+40 was a celebration of the 40thanniversary of BAPA, but has also launched new challenges based on the importance of SSC vis-à-vis the new reality of the world. He said that the expended actors of SSC are not just governments but also subnational actors, private sector, think-tanks, academic institutions, non-governmental organizations. Today, he said, we also have a massive expansion of the scope of SSC: technical cooperation, trade, investment, technology transfer, and infrastructure. He highlighted that today we have triangular cooperation, and commended the IsDB for engaging in the modality. He said that the idea of the ecosystem and mandate of development of the ecosystem involving Member States of the South is critical to make the potential of SSC into a reality. Mr. Cheidek noted that UNOSSC is working with UN Agencies in preparing a UN system-wide strategy to advance the Agenda of SSC.


Ana Ciuti, Director General of International Cooperation at the Ministry of Foreign Affairs and Worship of Argentina said SSC is at the heart of Argentina’s foreign policy. She said that today, the landscape of international cooperation has changed drastically since the first BAPA in 1978 and that all development strategies must respond to new challenges. Today, it is important to know how to translate the program capacity of Southern countries into instruments aligned with SDGs; and how to assist developing countries in building new human capacity to implement national programs of SSTrC. She highlighted the import role of the High-level Committee of SSC. She also noted that for the first time triangular cooperation is in a high-level document – all Member States will now recognize that triangular cooperation complements South-South cooperation by enabling developing countries to asses a broader range of resources and expertise.


She said that the BAPA+40 outcome document invited developing countries to engage in consultations on voluntary methodologies for the country in evaluating SSTrC within UN regional commissions and relevant intergovernmental organizations.


The representative of the Foreign Affairs Ministry of State of Palestine highlighted that the State of Palestine’s capital is human resources. He explained that the State of Palestine could be a donor country in terms of human resources and special expertise in different areas. In this regard, he said that at the top political levels there is a decision to establish the national agency in charge of SSC. The private sector and Palestine diaspora are very important in financing different programs for international cooperation, he said. So far the State of Palestine has also been able to engage in different programs thanks to different partners from the local market, different Ministries, private sector, and also support from regional and international levels through for example UNOSSC, UNDP, IsDB, etc.


Tarik Iziraren, UNOSSC Deputy Director for Policy and Strategic Partnership, highlighted concrete actions in support of the countries of the Global South. He said that in order to enhance the ecosystem for SSC, we need to continue to establish partnerships with other actors, in order to enhance the institutional capacities of countries. For example, he noted that UNOSSC organizes an annual Directors General Forum for SSTrC that brings together all practitioners of SSC, especially the heads of national development cooperation agencies so they can share experiences and best practices, and initiate partnerships. This was initially supported by JICA, but now also by IsDB. UNOSSC also works with other partners like UN System Staff College. That partnership allows UNOSSC to train professionals dealing with SSC. He highlighted that improving the human capacity in developing countries has been important element of the SSC historically. Mr. Iziraren added that, within the UN system, UNOSSC is in the process of developing a UN system-wide strategy on SSTrC. He said that this tool will give UNOSSC a chance to better serve the Member States and other actors in designing policy and facilitating implementation and monitoring of SSTrC.


Mr. Iziraren also highlighted another aspect that is one of the major elements from BAPA+40 document – the challenge of evaluation and assessment of SSTrC. Given the fact that the SSC is contributing to the achievement of the SDGs it is important to gather and analyze the contribution, which will give us a chance to see how we performed in our activities, and to see if SSC is effectively serving the implementation of the 2030 Agenda. Gathering data would also enable the exchanging of best practices and experiences among developing countries, and learning of how to best establish the partnerships. He noted that the Agency from the State of Palestine is doing a lot in contributing to making SSC an important element of international cooperation and encouraged them to do more. He said that this is a real example of how countries – regardless of their level of development and political situation – can do a lot in order to contribute to SSC and sustainable development in the world.


H.E. Amb. Mohamed Methqal, Director General of the Moroccan Agency for International Cooperation said that since the Agency was established in 1986 the scope of work has been enlarged. Since 1999, His Majesty the King of Morocco has made SSC a major pillar for foreign policy. He said that during the last 20 years of academic cooperation 23,000 foreign students from Africa have benefited from the cooperation through a scholarship system. The Agency capitalizes on their diplomatic network to get in contact with partners, to find the needs, and if Morocco has a local solution that can be adapted and shared with its partners. He said that the key is in trying to find the right expertise and experience. Morocco’s ambition is to institutionalize the national ecosystem network of actors on SSC by linking actors from the public sector, private sector, and civil society. He announced that the General-Assembly will launch a francophone network of national actors in SSC that will create an ecosystem where all knowledge can be shared. In his concluding remarks he said that better sharing of knowledge and better coordination allow partners to develop joint actions.


Professor Yuefen Li, Senior Advisor for the SSC and Development Finance at the South Center said that launching of the IsDB’s paper entitled “Developing National Ecosystems for South-South and Triangular Cooperation for Achieving agenda 2030 for Sustainable Development” is a very important contribution to address the theoretical and empirical deficit in studying the SSTrC. In particular the paper addresses the institutional framework of SSC. The strengthening of the institutional framework is very important because if we don’t do it, the weakness in promoting SSC could develop into a bottleneck for the future development of SSTrC. The ecosystem identifies the major elements for institutional building, she said, and also highlights interlinkages to make the system work smoothly.


Professor Li said that the paper went through country surveys and face-to-face interviews with government officials, country visits (including in Morocco) to distill first-hand knowledge and information to validate the ecosystem and what happens within it. All institutions and think tanks, she concluded, should work together to implement the BAPA+40 Outcome and also to enhance the national ecosystem for achievement of the SDGs.


Nota de UNOSSC, lo puedes leer acá.



4. Empresas deben ser aliadas en protección de los derechos humanos.



Las empresas deben ser las principales aliadas en la protección de los derechos humanos y deben tener sensibilidad social para no perpetuar su reputación como entidades de explotación y falta de compromiso con la sociedad.


Lo anterior quedó de manifiesto durante la presentación de libro “El Ombudsman Corporativo”, con la presencia del Comisionado Ciudadano del INFO Arístides Rodrigo Guerrero García; el Presidente del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), Francisco Javier Acuña Llamas; la Comisionada del Instituto de Transparencia de Michoacán, Areli Yamilet Navarrete Naranjo, y el autor Adalberto Méndez López.


El Comisionado Guerrero enfatizó la pertinencia de la temática que aborda la obra al señalar que las empresas pueden incurrir en actos de corrupción que pueden tener consecuencias fatales como las ocurridas durante el sismo de 2017, cuando quedó demostrado que el otorgamiento de permisos de construcción fraudulentos provocó víctimas fatales. “La corrupción mata”, indicó.


Refirió que el libro también menciona el caso de una comunidad indígena brasileña que resultó afectada por la operación de una compañía, así como el de Google por el mal uso de datos personales.


El Comisionado Presidente del INAI enfatizó que es urgente la creación de la figura del ombudsman corporativo toda vez que en nuestro país no existen instancias para la defensa efectiva de los derechos de los consumidores.


“La empresa debe tener verdaderas aportaciones de sentido social. Necesitamos empresas más sensibles en momentos en que la globalización es el eje que mueve al mundo”.


Agregó que las empresas no pueden ser sólo máquinas de hacer dinero, insensibles e insensatas, sino que deben tener compromiso social y debe haber un inspector que las vigile.


El autor del libro resaltó que es necesario que el empresariado mexicano volteé la mirada hacia los derechos humanos y propicie que su personal se capacite a fin de estar listos para la entrada en vigor de la Convención Internacional de Derechos Humanos y Empresas que se emitirá en el año 2021.


Adalberto Méndez dijo que está en el interés de las propias empresas ocuparse del respeto de los derechos humanos de sus trabajadores y de su entorno, para salvaguardar su propia existencia pues al final del día su reputación como empresa puede poner en riesgo su viabilidad.


“Las empresas deben ser las principales aliadas de la protección de los derechos humanos”.


Por su parte, la Comisionada del Instituto de Transparencia de Michoacán indicó que las empresas deben formar parte de la transformación de la realidad social. Para ser funcionales, las empresas deben preservar los derechos humanos, señaló.


Nota de 24 horas Mx, lo puedes leer acá.



5. ¿Supermercados del Reino Unido implicados en la deforestación de la Amazonia?



Desde 2014 se observa un incremento de la deforestación para destinar tierras a la ganadería. Entre un 60 % y un 80 % de las áreas deforestadas de la Amazonia se destinan a pasturas, y las cadenas de supermercados minoristas de Europa que importan carne de podrían aumentar la destrucción de la selva.

Mayo se convirtió en un mes histórico en cuanto a noticias ambientales. La Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos de la ONU dio a conocer el Informe preliminar de Evaluación Global sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos que determinó que el ser humano es el principal agente de pérdida de biodiversidad. Esto sucedió justo después de que el parlamento británico declarara la “emergencia climática”, al tiempo que crecía la presión para que la UE regule los productos básicos que promueven la deforestación.


Una de las causas principales de todas estas emergencias ambientales apunta a las vacas y, detrás de ellas, a los productores de carne.


En América Latina, sobre todo, el ganado es un gran agente de deforestación, responsable de entre el 60 % y el 80 % de la pérdida forestal amazónica, lo cual genera emisiones de gases de efecto invernadero.


Un nuevo informe, publicado también en mayo, pone el foco en las cadenas de supermercados más importantes del Reino Unido y la UE que indirectamente fomentan la deforestación ilegal al comerciar con la industria ganadera de Brasil, en especial con JBS. Según la organización Earthsight, las cadenas de supermercados minoristas siguen comprando carne envasada de esa empresa productora de carne, investigada por estar involucrada en serios abusos ambientales y de derechos humanos.


Es difícil que al comprar carne de Brasil no esté relacionada de una forma u otra con JBS. Esta empresa es una de las productoras de alimentos más grande del mundo y, como indica el informe 2018 de Chain Reaction Research, una de las tres envasadoras de carne (junto con Minerva y Marfrig) que controlan alrededor del 70 % de los mataderos ubicados en la Amazonía brasileña.


En 2016, JBS se convirtió en la primera exportadora de carne de Brasil, según Forest 500. Pero en los últimos diez años, la empresa enfrentó cargos de corrupción y deforestación graves que derivaron en el arresto de dos CEO, Joesley y Wesley Batista, por el escándalo de coimas en el que estaban implicados desde JBS hasta personas en altos mandos, como el presidente Michel Temer.


A pesar de ello, en 2018 el Reino Unido, Italia, Holanda, Bélgica y España acapararon casi el 90 % de las exportaciones de carne de JBS a Europa, y solo el Reino Unido importó 28 550 toneladas métricas (31 500 toneladas cortas) de carne enlatada de esa empresa.


Los investigadores de Earthsight encontraron carne enlatada producida por JBS en las góndolas de Sainsbury’s, Asda, Morrisons y Lidl. En particular Morrisons y Lidl importan carne de JBS para sus propias marcas de carne enlatada, mientras que Sainsbury’s y Asda venden carne enlatada de marca Exeter y Princes, que también se abastecen de JBS.


Cuando Mongabay contactó a las cadenas de supermercados, ninguna de ellas confirmó ni negó las acusaciones hechas en el informe. En cambio, hicieron referencia a una declaración de la Asociación de Minoristas Británicos que dice: “La Asociación de Minoristas Británicos y sus miembros consideran absolutamente inaceptable la deforestación ilegal y cualquier forma de abuso laboral. Se espera que todos los proveedores cumplan las leyes locales y los altos estándares de cada minorista. Eso está respaldado por códigos de conducta acordados con los proveedores, por auditorías, por capacitaciones para empleados y por esquemas colaborativos”.


Los críticos cuestionan el hecho de que esas cadenas de supermercados británicas sigan comercializando con JBS. “Se demostró una y mil veces que JBS no es confiable. Ellos siguen repitiendo que mejorarán su reputación” pero no lo hacen, se queja el director de Earthsight, Sam Lawson. “Lo que entendimos es que son los gobiernos los que tienen que actuar, porque las empresas no lo hacen por voluntad propia”.


Nota de Semana Sostenible, lee la nota completa acá.


ActuemOS Juntos©Copyright 2018. Todos los derechos reservados.

Diseñado por                          en la  plataforma de 

wingu1.png